jueves, 28 de abril de 2011

Finde largo, mal tiempo

Dos ideas para los que no abandoneis la ciudad el falso puente:

Inside Job. Como comenta Markhitos, es muy clarificadora. Además de muchas virtudes técnicas, y algún defecto (a ratos cuesta seguir los subtítulos, en V.O.) demuestra sin sombra de duda dos puntos de gran fondo:

- Lo imprevisible de la crisis es mentira bien gorda: no es ya que la previeran los analistas de "extramuros", que para la verdad oficial son menos que irrelevantes. Bastantes de los "de dentro" también lo pillaron, con distinto resultado: si se quejaban, les quitaban la zanahoria o hasta les ponían en la calle; si eran listos, se hacían todavía mucho más ricos.

- El contubernio de hecho entre el sector empresarial, los supervisores y autoridades económicas nacionales, los representantes elegidos, los profesores, y las inefables agencias de calificación: los mismos tipos (hay muy poquitas tipas) rotan de unos puestos a otros sin discusión, en perfecta endogamia, porque solo ellos "saben". Así, no hay margen de cambio posible. Igual funcionan otros muchos negocios, como uno ahora muy de moda, el de la industria nuclear y sus presuntos vigilantes.

La otra propuesta no tiene nada que ver, y es para los fans del patrimonio industrial. La nave de motores de Metro, en Pacífico. Van a catalogarlo, con sobrados méritos, de Bien Cultural. Información en la web de turismo municipal, esmadrid.com (marcar "Andén Cero"). El otro punto patrimonial de Metro, la estación de Chamberí, me llamó mucho menos la atención, será quizás porque todavía está en mi memoria que todo el Metro era así.

Por hoy, terminar comentando la cuestión del acceso al Glob. Para añadir comentarios, hay que hacer un trámite de registro, no sé muy bien como. Además, al que se anime, le puedo inscribir como autor alternativo de entradas, me lo propone y le doy de alta. Estas habilidades de manejo ya nos las explicarán los más jóvenes. Claro, a mí siempre me queda el derecho de censura, ja ja.

sábado, 23 de abril de 2011

Intenciones

Propongo una caricatura para describir lo que está pasando con la economía ultraglobalizada de estos tiempos. Esto es lo que hay: caminas tranquilamente por la calle, viene un tipo que te atraca y te quita la cartera; aparece la autoridad, y cuando piensas que te dará lo tuyo y se llevará detenido al malhechor, te explican que el robo de carteras es una tarea honrada y creadora de riqueza, que mantiene girando al mundo, y te fuerzan a que le des al atracador hasta el PIN de las tarjetas.

Esto naturalmente no se hace sin protestas, pocas pero crecientes. Hay un poco en todas partes, con la particularidad de que, cuando menos las más visibles, no vienen de los más jóvenes, sino de gente muy, muy mayor, con los nonagenarios Hessel y Sampedro a la cabeza. Nuevo eslogan, pues: ¡Panfletarios viejunos, uníos!

Y yo, que me veo a mi mismo, aunque aun lejos de los anteriores – me quedan siete para la jubilación - cada vez más mayor, me he sentido aludido por sus mensajes y convencido para echar una mano, aunque no sea más que a repartir panfletos.

De modo que, después de darle unas cuantas vueltas, hoy pongo en marcha esta tribuna, versión actualizada del “speaker's corner”, desde donde compartir las reflexiones que me rondan y escuchar los mensajes que puedan venir “del espacio”.

No me gusta la palabra “blog”: decirla es como que te da un golpe de tos o te has atragantado. Así que lo llamo “glob”, y yo seré no blogger sino GLOBERO, entendido, espero, en un sentido algo más amable que la primera entrada de la versión web del DRAE. Sin la menor disciplina iré escribiendo aquí algún que otro “globo”, sobre lo que me interesa de la actualidad, sociedad, economía, medios de comunicación, medioambiente, y todo lo demás. De lo que menos, de la cotidianeidad cansina de la política española, cada día más indistinguible de la (mal) llamada prensa rosa