También se puede titular "déjà vu", que es más corto y suena más kulto, pero este eslogan más que viejuno es de lo más cierto, y me apetecía verlo en espacio público.
A lo que iba, cuando ya le había dado vacaciones al teclado, viene Rubaljoy (que no me lo he inventado, lo he visto escrito en algún sitio incorrecto) y levanta a palos la Puerta del Sol. El mismo resultado que su colega Puig en Barna hace dos meses: los indignados más indignados. Y de propina, varios días Sol bloqueada para cualquier uso y tránsito: si de lo que se trataba era de ayudar a los tenderos del lugar, éxito máximo, ¿sorpresa?.
Sea cual sea la excusa o coincidencia favorable para ello, como la visita del Papa y facilitar que los fieles turistas no vean perturbadas sus diversiones y compras, lo cierto es que, ya arrancada la carrera electoral, los indignados cada día molestan más, incluso sin hacer acción alguna. Pues a armarse de paciencia, que el asunto va a durar!