Ya que escribí de más la última vez, vuelvo al asunto, podría decir el mito de la presunción de inteligencia de los humanos.
Anda que no gusta ponernos calificativos como racional, sapiens, y, viniéndonos definitivamente arriba, cosas como especie elegida y hasta hechos a imagen y semejanza de Dios, casi nada. Luego llega la hora de dar la cara y hacemos exactamente lo mismo que los Neandertal (quiero decir, lo que pone que hacían en El Clan del Oso Cavernario, que de verdad no he conocido a ninguno, o iba muy bien camuflado). Resumido: terror a lo desconocido, apego a pautas socioculturales definidas como naturales, resistencia al cambio, confianza ciega en que los líderes podrán dar solución a todas las penas. De este modo, tanto en el ámbito individual y personal, más controlado por emociones y sentimientos, como en el colectivo, con estos mecanismos, la respuesta racional es como mucho la excepción, no lo habitual.
Ay!, los líderes. Por seguir en El Clan, los papeles de acción y sabiduría son sus atributos de siempre. En cambiante equilibrio, a veces hasta concentrados en las mismas personas -mitad monje, mitad soldado fue eslógan de éxito en su día- el modelo funciona desde siempre. Con el debido respeto, por la cuenta que nos tiene, al papel de Jefe (político, rey, militar, lo-que-sea), me pone mucho más el de Sabio (brujo, sacerdote, científico, ahora experto en general y economista en especial). Es abrir la boca, con alguna frecuencia con ayuda de según que sustancias, y todos de rodillas. La parafernalia se va adaptando con los tiempos, pero algunas claves son invariables, a destacar sobre todo el monopolio del conocimiento y consiguientemente su expresión en un lenguaje secreto, incomprensible para el pueblo llano.
Con este equipaje, y que Mme. Lagarde y el Guindos no dan confianza, ni la décima parte que Creb, el mago del Clan, cualquiera mira el futuro con optimismo; pero eso ¿A dónde vamos? es otro de los dilemas por repasar, continuará, o tal vez no.
Dos apuntes apropiados a la ocasión:
- Una columna reciente sobre el valor social de la tecnología de punta, http://blogs.publico.es/davidtorres/2012/08/07/espanoles-en-marte/
- Y, de unos días antes, noticia de los trabajos del rabino, sector más bien fundamentalista, señor Zvi Tau, sobre el viejo asunto de las mujeres, a fregar, que culmina con la contundente cita "demasiada educación para las féminas daña la calidad de vida de la nación". Arregla la vida familiar y el déficit de la educación de un solo plumazo. Añadiré, para que no me encasilléis de antisemita por minucias, que hay otros, alguno conozco, que no se han atrevido a decirlo pero lo comparten de pleno y, peor aun, por muchas partes del mundo se practica sistemáticamente sin tener que decirlo. Como decía, sapiens total.
No hay comentarios:
Publicar un comentario