Ahora resulta que es funcionaria! Tampoco muy de extrañar, muchos de los que más insultan y denigran son ellos mismos funcionarios, con la otra categoría importante, los que fracasaron en el intento. No estoy seguro de en qué clase milita el Beteta; para la porra, pongo funcionario.
La marcha de Espe, ni me ha hecho llorar ni abrir el champán, es verdad que hay que recolocarse para buscar los puntos chuscos del suplente, pero no parece un trabajo demasiado difícil. Me alegraría, ya lo creo, en caso de haberla echado.
¿Recuerda aun hoy alguien que perdió una elecciones con alguien de tan alta talla política como Simancas? Y hubo que hacer lo que hubo para una segunda oportunidad.
Luego ha venido el rey a sumarse a la lista de quienes escribimos chascarrillos en la Telaraña. Me llama la atención, más que las venidas e idas del independentismo, la repetición cansina de remar todos juntos. El chiste de los remeros lo sé en carne propia, por consiguiente, hasta que no me guste la dirección hacia dónde remamos, seguiré insistiendo en ciar. (Palabra esta, de origen etimológico incierto, según el diccionario, que debería utilizarse más en el lenguaje político y social de estos días).
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