lunes, 29 de abril de 2013

Grandes dilemas de la humanidad (2) ¿De dónde venimos?

Me debo como poco una cerveza, para celebrar que tras un porrón de meses he podido al fin tragarme el regalo de reyes del año pasado, primer "fascículo" del grandilocuente proyecto de don Ken Follet sobre la historia del siglo XX, La Caída de los Gigantes.

Tiene el libro una cosa muy mala, un problema de peso, que podéis evitar los lectores en versión electrónica. Aparte de eso, que no es poco, tiene un puñado de atractivos: redacción fluida sin complicaciones, mezcla de historias de amor culebrónico con aventuras, un enfoque para nada chauvinista, el protagonismo principal de los personajes femeninos y, lo mejor para mí, una lectura de la historia desde la actualidad particularmente afinada y oportuna en estos días.

Sin chafar el meollo argumental, puedo contar que va de la vida cotidiana de varias familias que se entrecruzan, ingleses, rusos, alemanes y estadounidenses, entre los años 1910 y 1925; subraya el contraste entre las condiciones de vida y de ideas entre las clases aristócratas y trabajadoras, mientras los personajes pasan por los lugares oportunos en el momento apropiado de la historia real, como las mayores batallas de la Gran Guerra o la Revolución rusa.

Además del interés en conocer o ponerse al día de lo que pasó, sin manifestaciones tendenciosas muy visibles repito, Follet escarba en las circunstancias sociales de la época, para que los lectores las midamos con nuestra presente situación: ¿Hasta dónde llegaba o terminaba el derecho al voto en los países más democráticos entonces? ¿Cuáles eran los circuitos de toma de decisión? ¿Y las relaciones laborales, o lo que ahora tenemos como servicios sociales (todavía) universales?

No fue hace tantos milenios, justo un siglo; aun viven con nosotros, muy mayores ya, claro, personas que estuvieron allí. Esto es de donde venimos, y da la sensación de que alguien está decidiendo que es también de donde no teníamos que haber salido y adonde debemos volver, el estadio final del famoso fin de la historia. Sigamos intentando que esto no pase.





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